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Trayectoria de la pintura en Borges Soto
Borges Soto, nace en
de Nueva York de padres puertorriqueños en 1954,
ha estado trabajando en las Artes Visuales profesionalmente
desde 1975. Es mencionado en La Gran Enciclopedia de
Puerto Rico como parte de la tercera generación
de artistas puertorriqueños e incluido como artista
invitado en la Muestra Nacional de Pintura del Instituto
de Cultura Puertorriqueña desde los comienzos
de su carrera profesional. Tiene a su haber numerosas
exhibiciones individuales y colectivas en y fuera de
Puerto Rico. Borges Soto ha estado trabajando
activamente en el quehacer cultural desde 1971. Fue
homenajeado en una Exposición en su Honor (TORREROS)
en el Museo del Faro de los Morrillos por cuatro de
sus discípulos que hoy son sus colegas, Martín
García Rivera, Frank Martínez Andujar,
Félix Bonilla Gerena y José Jorge Román
en 1999 y participado en exposiciones de artistas latinoamericanos
en Estados Unidos y Puerto Rico. Sus obras se
encuentran expuestas en colecciones privadas de Alemania,
España, y en ciudades de Estados Unidos y Puerto
Rico, al mismo tiempo su arte es difundido a través
de importantes publicaciones internacionales. El artista
es representado por la galería Don Juan en Puerto
Rico y Artesanos Art Promotion en Miami. Es pintor,
serigrafista, artista digital, escritor y profesor de
pintura, entre alguna de las muchas cosas en que desempeña.
Su obra responde a la
búsqueda de una expresión intima del ser
tanto en el aspecto existencial como el cotidiano. Esa
guía interna del Yo que nos induce a la denuncia
o a disfrutar de la contemplación del cosmos.
La figura humana, las flores, los árboles y los
objetos cotidianos aparecen como una presencia filosófica
en las pinturas abstractas de Borges Soto. Estas formas
asumen la apariencia de actores colocada con el cuidado
de un coreógrafo en sus arreglos compositivos.
Borges Soto quiere plasmar en el lienzo la energía
de una vivencia, un pensamiento, una alegría
o dolor. Hacer de lo bello o triste de la vida una explosión
grafica, con contornos que siguieren un ser físico
y un color energético que agrade a los sentidos.
Su devoción al color y la textura de la superficie
transciende la tendencia de construir sus imágenes
exclusivamente abstractas. Borges Soto prefiere crear
trabajos que son emocionalmente provocativos y no
inmediatamente reconocible. El título de
la obra actua asi como ciertas formas vivas, casi reconocibles,
a inducir el observador en un viaje contemplativo e
intelectual de cada obra. Borges Soto revela estas figuras
apenas como misteriosas y anónimas, son las invenciones
de su imaginación construyendo intuitivamente
escenarios de vida, recuerdos, y en algunos casos remanentes
de nuestro paisaje inmediato y de la mitología
indígena. Cada obra es un vuelo de vida, textura
y color sabiamente ejecutado como una gran sinfonía
de vida matizada por el ardiente sol Caribeño.
El color evoca una frescura que cuando al observar en
su abstracción las formas y texturas, estas evocan
una asociación de representación con situaciones
emocionales cotidianas, atrayendo al espectador para
asumir el papel de intérprete, juez y participante.
Para Borges Soto la
importancia de saberse a si mismo en su obra es su primer
compromiso, luego su obra será una realidad plástica
para los demás que al compartir aquellas vivencias
a las que son afines en el vuelo de día a día
en nuestro cosmos darán significado a su trabajo.
Su visión personal del artista-creador, da nacimiento
a los anhelos escondidos del mismo ser y confirma con
su obra la validez de la vida y refuerza su importancia
en la convivencia contemporánea con el arte.
Definitivamente una pintura de Borges Soto, luego de
complacer los sentidos, terminará colgada en
la pared de la recámara o sobre un sofá
acompañando el disfrute existencial de quien
la posee. Para Borges Soto la relación entre
vivir y el arte es tan natural y complementaria como
la relación entre la abstracción y figuración.
"Como hombre hay que vivir y como artista hay que
pintar". Así la obra es parte de vivir la
vida tanto de quien la crea como de quien disfruta de
ella al máximo.
El arte no necesariamente
tiene que ver con la representación de la realidad,
sino que tiene que ver con la representación
de ideas y emociones y cada cual las expresa y manifiesta
de la manera individual, escogiendo el esquema
visual más apropiado. Nada es completamente nuevo
bajo el sol. En esta muestra Borges Soto nos sorprende
súbitamente con una faceta totalmente nueva y
refrescante, muy distinta a la de su trabajo anterior
en aerógrafos y a su pintura abstracta de las
décadas de 1970 y 1980. Todo lo que hemos visto
es una consecuencia de lo que hemos hecho anteriormente,
con un lenguaje personal y a la vez modo de hacer o
estilo o manera diferente y peculiar de llevar a cabo
la obra. El color del paisaje Caribeño, los destellos
de luz que parecen escapárseles a la mayoría
de los seres que no han aprendido a observarlos, es
materializado por la intuición de Borges Soto
de manera distinta.
Su constante trabajo
da valor a su obra y lo proyecta como uno de los grandes
maestros de la abstracción del momento, dándole
un nuevo enfoque a este movimiento que tiene un número
de exponentes en el ámbito local e internacional.
Se apunta en su critica: 1975 " Sus obras son serias,
no son producto de accidentes o de cosas impensadas";
1978 "Sus figuras como piedras, donde la textura
habla de las sabias enseñanzas recibidas";
1980 "Borges Soto a quien podemos catalogar como
uno de los abstraccionistas más serio dentro
de este campo, pero que al igual que Picasso sabe mostrarnos
que domina el Realismo"; 1992 "Borges Soto
el artista, cuestiona a la sensibilidad social e incita
reflexionar en torno al interior del ser humano";
1994 "En Borges Soto la poesía y la filosofía
se configuran plásticamente de un modo claro
y sutil que nos hace vibrar y pensar, homenaje a la
reflexión y al silencio que nos concientiza";
1996 "Borges Soto, aunque es artista abstracto
nos muestra de forma pedagógica la importancia
de los estudios académicos en la formación
del artista"; 1999 "Mago de la más
auténtica enseñanza, Borges Soto ha trasmitido
en sus discípulos el espíritu de búsqueda
de su propia identidad artística "; 2000
" Roland Borges Soto sobre todo es el artista y
el maestro ".
En sus últimos
trabajos realizados en el 2001 y el 2002, el artista
nos muestra un nuevo mundo de ideas pictóricas
donde comienza a predominar un enfoque abstracto que
desafía la realidad, a la imaginación
y nos contamina con sus formas y color.
La pintura de Borges
Soto sigue las tendencias de la decoración de
esta época, enfatizando en las formas libres,
llenas de vida y alegres que predominan en cada obra
de arte que pone a nuestro alcance. Si bien es
importante un mobiliario de diseño estilizado,
no lo es menos las obras con color y movimiento contemporáneo
como la de nuestro artista. Estas brindan armonía
y elegancia al coleccionista y al conocedor que las
incluye entre sus piezas.
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"Comienzo" 1975

"Investigación del inconciente
étnico" 1980

"Dejame seguir durmiendo"

"Respirar olor a quietud"
1982

"2:15 A.M." 1984

"Niña jugando" 2001

"Crucificado" 2001

"El Beato" 2002

"Hace Calor"

"El Turba"

"Cajita Feliz"
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